Se cumplen dos años de la implantación de Osmius en el CSIC

La misión de este grupo de Bioinformática Funcional del Centro Nacional de Biotecnología del CSIC es la desarrollar e implementar algoritmos y herramientas que analicen las enormes cantidades de datos generados por las nuevas tecnologías de altas prestaciones que se utilizan en los laboratorios de biología molecular. Este análisis va encaminado a la comprensión de los procesos biológicos y utiliza complejas técnicas estadísticas y de minería de datos que se ejecutan en diferentes arquitecturas computacionales.

En este sentido el equipo que dirige Alberto Pascual Montano, ha desarrollado y mantiene activas diferentes aplicaciones que están disponibles en Internet de manera pública y gratuita para que profesionales de la biología y biomedicina puedan enviar y tratar sus datos y obtener de manera rápida sus resultados. Entre ellos podemos destacar herramientas para la interpretación funcional de listas de genes o proteínas, búsquedas en bases de datos experimentales y análisis de publicaciones científicas.

Sin embargo, el creciente uso de estas herramientas por investigadores de los cinco continentes supuso un reto técnico para este grupo que debía garantizar de manera fiable que tanto las aplicaciones como los sistemas se mantuvieran activos y funcionando las 24 horas del día, tarea que era impracticable llevar a cabo de manera manual. Alberto Pascual identificó rápidamente la necesidad de utilizar una herramienta de monitorización como Osmius para mejorar el servicio que prestan las aplicaciones que desarrolla y mantiene su grupo a una comunidad de usuarios internacional en constante crecimiento.

“Lo más importante de este proyecto es que ha estado dirigido desde el principio a monitorizar los acuerdos de nivel de servicio de cada aplicación, muy alineado con la monitorización de negocio que maneja Osmius”

Los objetivos del proyecto estuvieron muy claros desde un primer momento: mejorar la disponibilidad de los servicios que prestan a usuarios e investigadores, adelantarse a los problemas de capacidad e implementar un sistema de alertas que permitiera arreglar los posibles fallos de funcionamiento, avisando a los responsables técnicos y administrativos de los servicios y de esta manera minimizar las incidencias y los costes relacionados con su mantenimiento.

Para el responsable de producto de Osmius “lo más importante de este proyecto es que ha estado dirigido desde el principio a monitorizar los acuerdos de nivel de servicio de cada aplicación, muy alineado con la monitorización de negocio que maneja Osmius y que además Alberto y su equipo tenían muy clara la información y estructura de los servicios, servidores y demás componentes a monitorizar”.

En total se están monitorizando 12 servicios de aplicaciones bioinformáticas, controlando funcionamiento y tiempos de respuesta de diferentes transacciones, además de más de sesenta elementos como servidores, servicios Web, bases de datos y elementos de red.

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